Trama Púnica: Granados contra las cuerdas

Las declaraciones ante el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón de los investigados por la trama Púnica, ponen contra las cuerdas a Granados

Mientras Marjaliza y el mismo Granados, se enfrentan abiertamente con sus declaraciones

Julio Lumbreras/valdemoro digital

Según se van produciendo las declaraciones de los imputados o investigados de la llamada “trama púnica”, se van saliendo a la opinión pública, los detalles más escabrosos del entramado que presuntamente dirigía el ex-alcalde de Valdemoro y ex-Consejero de la Comunidad de Madrid, Francisco Granados.

El juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón, ha ido ampliando el número de investigados día a día desde que su juzgado se hizo cargo de parte de parte de la investigación de la llamada “Operación Púnica”, los últimos en sumarse al carro de los acusados, han sido Consuelo Astasio López, Rafael Navarro Conde y Millán Jesús Pradana Cuellar, empresarios que habrían intervenido en la operación del chalet de Francisco Granados, ubicado en la zona del Caracól de Valdemoro, es lo que se desprende del informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, aportado a la causa en enero de 2016, al que la fiscalía ha recurrido para solicitar la declaración como investigados de los mencionados empresarios.

García Castellón relata en el auto del sumario: que Granados se aprovechó de su condición de alcalde del municipio de Valdemoro entre los años 2000 y 2003 e hizo un uso desviado de fondos para su “lucro personal”. El mecanismo utilizado, fue el de la revisión del Plan General de Ordenación Urbana de Valdemoro, que benefició con “diferentes clasificaciones y reclasificaciones de terrenos y de las enajenaciones” a los empresarios del suelo municipal público, a cambio de “ingentes ganancias ilícitas”, según las anotaciones del Juez.

El auto destaca, que en “El Caracol” de Valdemoro, donde se encuentra la vivienda en cuestión, es el sector que principalmente ha sufrido las alteraciones urbanísticas que se estudian y cuya participación mayoritaria la ostentan las empresas del entramado de Ramiro Cid, testaferro de Granados. También se afirma en el auto, que en contraprestación de estas operaciones Ramiro Cid entregó las parcelas a Granados donde construyó su chalet.

En otras declaraciones del caso, el empresario Daniel Mercado ha reconocido, este martes pasado, el cobro en dinero negro los trabajos realizados para el Partido Popular para las elecciones de 2003, también, aunque en menor medida en las elecciones del año 2007. Mercado declaró ante el juez, que el Partido Popular no le quiso pagar a través de la cuenta de la campaña porque se habría sobrepasado el límite de gasto electoral.

Según el testimonio de éste último, una parte la cobró en metálico y otra a través de facturas ficticias de constructores. Sin embargo, Mercado parece padecer amnesia y declaró que no se acuerda del nombre de los empresarios ni las cantidades que el PP le abonó.

Guerra abierta

Por otra parte, parece que Granados ha pasado de la estrategia de negar todo, en relación con las acusaciones de Marjaliza, a contraatacar a su vez con acusaciones tratando de descalificar a éste último. El socio de Francisco Granados, David Marjaliza ha optado por colaborar con la Justicia y reconocer los pagos y comisiones ilegales que beneficiaban no solo a Granados durante la época en que era alcalde de Valdemoro o posteriormente consejero madrileño, sino a muchos otros alcaldes.

Granados por su parte, está tratando de descalificar las declaraciones de su socio en el entramado de la púnica, acusándolo de vínculos con el narcotráfico y otras linduras. No sabemos si esta estrategia le servirá en esta lucha abierta entre los dos socios, lo que si es seguro, es que darán mucho juego a los titulares de la prensa que sigue el caso, aunque más parece una desesperada actuación por parte de Granados ante el aluvión de evidencias en su contra, a la vez que Marjaliza trata de justificar su pacto con la fiscalía del caso, que le valió su excarcelación, haciendo declaraciones a diestro y siniestro que pretenden involucrar como cabecilla de la trama y principal responsable a su amigo y socio.

Marjaliza habría explicado en sus últimas declaraciones ante el juez que instruye la causa, que recientemente ha recibido una llamada y un mensaje advirtiéndole de las consecuencias que tendría que siguiera declarando en el sumario. El mismo Marjaliza, indicó que estas amenazas provendrían del entorno de Granados. Según Marjaliza, la amenaza más explícita, se refería a que su hija podría correr algún tipo de riesgo.